Agosto 26 2008
El problema del legalismo
Un problema bastante gordo.
Un problema bastante gordo.
Sí, me llamó la atención y me hizo reflexionar. Me refiero a un pequeño artículo en el diario local que decía lo siguiente: “Deprisa, deprisa, era el título de una película de Saura en una época en que de vez en cuando se veía buen cine español. Hoy parece cómo si nos hubieran grabado a fuego en el anca, como a los becerrillos, ese mismo lema que nos empuja, nos embrutece un poco y hasta nos enferma. “¿A dónde vas tan de prisa?; A ningún sitio, pero no me puedo entretener”. Al ordenador le pedimos más velocidad, más memoria que lo agilice. Las respuestas de las nuevas teles planas se miden en milisegundos. Los coches son cada vez más rápidos y que diga lo que quiera el código de la circulación. Apuramos el tiempo al rebasar un semáforo, le pitamos al de delante…”
Y en la obsesión de la prisa nos olvidamos de lo más importante. Digo de saber disfrutar de cada momento. De cada segundo de vida que este día nos regala. Concientes de que hoy no volverá a repetirse…
Está comprobado por los especialistas de la salud qué el stress y el agotamiento mental (léase también preocupación) tienen consecuencias psicosomáticas muy graves. Hay gente que sufre un problema de corazón a una temprana edad cuando podrían haberlo evitado, simplemente, disfrutando un poco más de los momentos cotidianos.
Claro qué se estarán preguntando, ¿cómo lograr esto en un mundo tan competitivo y que marcha tan de prisa? A veces es bueno encontrar una máxima, un poema o un texto bíblico que nos sirvan de brújula para aprender a ser felices.
Por ello te lo comparto, yo encontré un programa así en el poema SOLO POR HOY, escrito por el Dr. Frank Crane…claro que tendrás que detenerte, tal vez mientras saboreas y hueles el dulce aroma de un café en una vereda concurrida…o tal vez en la playa. Ahí va.
SOLO POR HOY
Así que, detente, no corras tanto, eleva tus ojos al cielo, levanta tus brazos en alto, llena tus pulmones de oxígeno…y da gracias a Dios por el don de la vida. CONFIA EN DIOS Y NO TENGAS PRISA!