Un día, dos niños estaban patinando en una laguna congelada. La tarde era fría y nublada, pero los niños se divertían haciendo piruetas y jugaban sin preocupación, riéndose de sus travesuras.
De pronto, el hielo se rompió y uno de los niños cayó al agua. El otro niño, viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas, hasta que logró romperlo, pudiendo así rescatar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron cómo lo había hecho ya que el hielo era muy grueso. Es imposible que lo haya podido romper con esa piedra y esas manos tan pequeñas, comentaban entre ellos.
En ese instante apareció un anciano y dijo: – ¡Yo sé como pudo hacerlo!
- ¿cómo?, preguntaron.
- Pudo hacerlo, porque no había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.
LEONARDO DICE: ¿A que llamaremos superación personal? A ver, a ver, mucha gente te dice: Por que mira, tú tendrías que dejar de tomar, tu tendrías que lograr, si pero ¿Como hago? Tu tendrías que salir de tus depresiones, pero, pero si, ¿Cómo Hago? Y tienes que subir tu autoestima, pero dime ¿Cómo diablos subo mi autoestima, si mi mente no me deja? Y cuando hablamos de superación personal? Estamos hablando, de que casi siempre hay caminos tipo terapéuticos que te dan ochenta mil consejos te presionan pero no mucho, muchísimo y cada vez que no puedes lograr o no puedas lograr lo que un terapeuta o un gurú o alguien te dice, te vuelves a caer en pozos depresivos tremendos, para mí hay una sola forma y no conozco otra y si la conocería la estaría difundiendo, hay una técnica que se llama Contranalisis que hace que tu mente desplace de tu mente tu negatividad punto y aparte ya medida que voy desplazando mi negatividad en mi mente, veo la vida de una forma totalmente distinta y cuando tu mente se dé cuenta que nadie te castiga, si dices lo que piensas, tú misma mente dice para que tomo, el alcoholismo no es una enfermedad para nada, el alcoholismo es un recurso inteligentísimo de una mente inmadura que tiene miedo, miedo a decir lo que piensa, miedo a decir lo que siente , nadie está mal, nadie está mal porque quiere estar mal, todos queremos estar bien, pero nuestra mente no tiene opciones, por que nació en un mundo donde los miedos las culpas los chantajes, hasta creemos que desde el cielo Dios nos está observando y nos va a castigar basta, basta la superación personal existe solamente cuando puedas lograr que tu mente no te moleste, para estar bien no hace falta hacer nada con que la mente no esté generando pensamientos destructivos disfrutamos la vida.
En medio de tanto trajín, y en medio de las recien finalizadas fiestas, vale la pena detenernos. Cada dia es un regalo de Dios. La importancia del hoy, no se puede comparar a nada del mañana que todavia desconocemos. Quizás por eso Jesucristo dijo: “Basta a cada dia, su propio mal”. Sus palabras fueron dirigidas a una multitud preocupada. Tanto que no tenian tiempo para disfrutar el dia que vivian. Olvidando que cada dia no vuelve a repetirse. Hay que vivirlo. Disfruta hoy de cada persona que amas. Y de cada pequeña expresion de la vida misma. El escrito que sigue, tal vez te ayude para emprender este nuevo año con una consigna…¡vivir cada dia con la feliz conciencia de lo importante que es el hoy!
Sólo por hoy, seré feliz. Esto supone que es verdad lo que dijo Abraham Lincoln, que “la mayoría de las personas son tan felices como deciden serlo”. La felicidad es algo interior; no es asunto de fuera.
sólo por hoy, trataré de ajustarme a lo que es y no trataré de ajustar todas las cosas a mis propios deseos. Aceptaré mi familia, mis negocios y mi suerte como son y procurare encajar en todo ello.
Sólo por hoy, cuidaré de mi organismo. Lo ejercitaré, lo atenderé, lo alimentare, no abusaré de él ni lo abandonaré, en forma que será una perfecta máquina para mis cosas.
Sólo por hoy, trataré de vigorizar mi espíritu. Aprenderé algo útil. No seré un haragán mental. Leeré algo que requiera esfuerzo, meditación y concentración.
Sólo por hoy, ejercitaré mi alma de tres modos. Haré a alguien algún bien sin que él lo descubra. Y haré dos cosas que no me agrade hacer, sólo, como dice William James, por ejercitarme.
Sólo por hoy, seré agradable. Tendré el mejor aspecto que pueda, me vestiré con la mayor corrección a mi alcance, hablaré en voz baja, me mostraré cortés; seré generoso en la alabanza, no criticaré a nadie, no encontraré defectos en nada y no intentaré dirigir o enmendar la plana al prójimo.
Sólo por hoy, trataré de vivir únicamente este día, sin abordar a la vez todo el problema de la vida. Puedo hacer en doce horas cosas que me espantarían si tuviera que mantenerlas durante una vida entera.
Sólo por hoy, tendré un programa. Consignaré por escrito lo que espero hacer cada hora. Cabe que no siga exactamente el programa, pero lo tendré. Eliminaré dos plagas, la prisa y la indesición.
Sólo por hoy, tendré media hora tranquila de soledad y descanso. En esta media hora pensaré a veces en Dios, a fin de conseguir una mayor perspectiva para mi vida.
Sólo por hoy, no tendré miedo y especialmente no tendré miedo de ser feliz, de disfrutar de lo bello, de amar y de creer que los que amo me aman.